Cuatro décadas y un año han transcurrido desde aquel día que nuestras puertas se abrieron para llevar salud a toda Venezuela.
Hoy no celebramos simplemente una página más en el calendario, celebramos el eco de aquel día en 1985 cuando el Hospital de Clínicas Caracas – HCC llegó para quedarse y asumir el compromiso con una vocación inquebrantable: vidas dedicadas a la vida.
A lo largo de todos estos años, nuestros pasillos y cada rincón del HCC han sido testigos de una historia que trasciende fronteras. Por aquí han pasado innumerables personas, desde grandes personalidades y artistas de diversas latitudes, hasta el ciudadano que busca alivio en lo cotidiano. Sin embargo, más allá de los nombres o los títulos, todos han llegado con un factor común: la búsqueda de bienestar y la esperanza de encontrar una luz en momentos de oscuridad.
En el HCC entendemos que la salud no es solo un diagnóstico clínico. En cada habitación, en cada servicio y en cada consulta, hemos sido esa mano amiga que sostiene con firmeza. Esa compañía que silencia la soledad del paciente. Esa luz necesaria en los momentos de mayor apremio.
Son millones de historias, anécdotas y vivencias; un mosaico de experiencias que incluyen experiencias memorables y desafíos superados. Pero a pesar de los altibajos, nuestra esencia permanece intacta.
Hoy nos sentimos profundamente orgullosos y satisfechos por el deber cumplido, pero, sobre todo, nos sentimos más comprometidos que nunca con Venezuela.
Al cumplir 41 años, tenemos un mensaje claro para cada uno de ustedes. Seguimos aquí, siempre hemos estado y estaremos comprometidos con ser la calidad y seguridad que su salud merece.